El Espíritu Santo en los Hechos

El Espíritu Santo En Los Hechos

EL LIBRO DE LOS HECHOS ES LLAMADO EL EVANGELIO DEL ESPÍRITU SANTO


El Espíritu Santo es fruto de la muerte de Jesús en la Cruz: “Cuando Jesús probó el vinagre, dijo: Todo está consumado. E inclinando la cabeza entregó el Espíritu” Juan 19, 30.

El Espíritu Santo es enviado por el Padre y el Hijo. El Espíritu Santo nos hace semejantes a Cristo, y por Cristo somos Hijos de Dios.

Somos Hijos del Padre, Hermanos de Cristo, en el Amor del Espíritu Santo.

ALGUNOS PASAJES DEL LIBRO DE LOS HEHOS:

JESÚS RESUCITADO SE PRESENTA A SUS DISCÍPULOS Y LES PROMETE EL ESPÍRITU SANTO

Jesús, después de su Pasión, se presentó a sus discípulos, durante cuarenta días, y les hablaba acerca del Reino de Dios. Mientras comía con ellos, les mandó que no se alejaran de Jerusalén, sino que esperaran la Promesa del Padre: seréis bautizados en el Espíritu Santo dentro de pocos días. Hechos 1

LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO SOBRE MARÍA SANTÍSIMA Y LOS APÓSTOLES

Al cumplirse el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. Y de repente sobrevino del cielo un ruido, como de un viento que irrumpe impetuosamente, y llenó toda la casa en la que se hallaban. Entonces se les aparecieron unas lenguas como de fuego, que se dividían y se posaban sobre cada uno de ellos. Quedaron todos llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas, según el Espíritu les hacía expresarse. Hechos 2, 1-4

LAS PROFECÍAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO TIENEN SU CUMPLIMIENTO

profeta

Entonces Pedro, presentándose con los Once, levantó su voz y les dijo: Judíos y habitantes todos de Jerusalén: que os quede esto bien claro y prestad atención a mis palabras: No están éstos borrachos, como vosotros suponéis, pues es la hora tercia del día, sino que es lo que dijo el profeta Joel: Sucederá en los últimos días, dice Dios: Derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños. Y yo sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré mi Espíritu. Hechos 2, 14-18

BAUTISMO DE LOS OYENTES

Pedro les contestó: Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la Promesa es para vosotros, para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para cuantos llame el Señor Dios nuestro. Hechos 2, 38-39

DECLARACIÓN DE SAN PEDRO ANTE EL SANEDRÍN

Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Jefes del pueblo y ancianos, puesto que con motivo de la obra realizada en un enfermo somos hoy interrogados por quién ha sido éste curado, sabed todos vosotros y todo el pueblo de Israel que ha sido por el nombre de Jesucristo, el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos, por su nombre y no por ningún otro se presenta éste aquí sano delante de vosotros. El es la piedra que vosotros, los constructores, habéis despreciado y que se ha convertido en piedra angular. Porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos. Hechos 4, 8-12

MARTIRIO DE SAN ESTEBAN

Pero él, lleno del Espíritu Santo, miró fijamente al cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús que estaba en pie a la diestra de Dios; y dijo: Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre que está en pie a la diestra de Dios. Entonces, gritando fuertemente, se taparon sus oídos y se precipitaron todos a una sobre él, le echaron fuera de la ciudad y empezaron a apedrearle. Hechos 7, 55-57

BAUTISMO DE CORNELIO Y SU FAMILIA

Estaba Pedro diciendo estas cosas cuando el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban la Palabra. Y los fieles circuncisos que habían venido con Pedro quedaron atónitos al ver que el don del Espíritu Santo había sido derramado también sobre los gentiles. Hechos 10, 44-45

DISCÍPULOS DE SAN JUAN BAUTISTA EN ÉFESO

Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y, habiéndoles Pablo impuesto las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres. Hechos 19, 5-7

DISCURSO DE DESPEDIDA A LAS PRESBÍTEROS DE ÉFESO

Mirad que ahora yo, encadenado en el espíritu, me dirijo a Jerusalén, sin saber lo que allí me sucederá, solamente sé que en cada ciudad el Espíritu Santo me testifica que me aguardan prisiones y tribulaciones. Hechos 20, 22-23

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